|
El aluminio se recubre de forma natural de una pequeña capa de óxido. Esta capa de Al2O3 tiene un espesor más o menos regular del orden de 0,01µm sobre el metal recientemente decapado. Esta capa es débil frente a ambientes corrosivos, por lo que es necesario proteger el aluminio para aplicaciones donde la protección contra la corrosión sea especialmente importante.
La mejor forma de proteger el aluminio de tales ambientes corrosivos, se consigue recubriendo su superficie con gruesas capas de óxido, de hasta 25 micras (0,025mm). El proceso industrialmente utilizado para lograr esta protección se conoce como anodinado, que consiste en hacer crecer de forma controlada una película anódica de de Al2O3 sobre el aluminio.
GIA instala plantas completas de anodinado de aluminio basadas en nuestra propia ingeniería y tecnología. |